Elementos como la Transformación Digital, la Sociedad de la Información o la Revolución Tecnológica conforman un novedoso escenario cada vez más competitivo y globalmente interconectado. En este entorno el gran objetivo de un proyecto de Ecommerce es sentar las bases para fomentar y garantizar la exportación. 

Encauzar adecuadamente un proceso de estas características no sólo implica la apuesta por el multilingüismo sino la correcta utilización de determinadas herramientas de globalización, internacionalización, localización y traducción de contenidos.

Hoy en día los sistemas TEnT (Translation Environment Tools) así como las soluciones multilingües se encargan de proporcionar herramientas de gestión de traducción, revisión, gestión, control de calidad y terminología con el objetivo de optimizar la calidad. Su empleo permite romper las barreras idiomáticas, lograr una comunicación global y comercializar los productos de una tienda online sin ninguna clase de fronteras.

Mi experiencia profesional me indica que son siete los pasos imprescindibles a seguir a la hora de traducir un Ecommerce.

Como punto de partida es preciso crear una imagen de marca internacional, lo que implica proceder a la traducción corporativa de todos los elementos y secciones de la tienda online: quiénes somos, trayectoria de la empresa, equipo humano, servicios y soluciones, datos de contacto…

A continuación nos centramos en la traducción de los productos propiamente dicha, sin duda un paso crítico en la internacionalización de todo Ecommerce. Es preciso considerar que elementos como el nombre de los productos, la descripción, la disponibilidad, su precio o las condiciones de devolución y la garantía conforman el auténtico catálogo de la tienda online. Es imprescindible su completa legibilidad en la totalidad de las lenguas de destino.

Un tercer paso es el referido al contenido multimedia, las etiquetas o las URLs (imágenes, vídeos logotipos, banners, diseño web…). Una deficiente traducción lastrará el posicionamiento SEO con lo que resultará imposible lograr una adecuada indexación de la tienda online. Esta cuestión también implica la correcta exportación a formatos como HTML, XLIFF, XLM, CSV…

La cuarta etapa se centra en la traducción de todos los ámbitos que engloba una transacción (cambio de divisas, resumen del pedido, condiciones de envío, facturas… De esta forma es factible asegurar que finalmente se realiza; por el contrario, un problema lingüístico en esta faceta conllevará la confusión y la desconfianza en los consumidores afectando negativamente a las ventas.

La traducción de los textos legales es, indudablemente, otro de los aspectos más relevantes. Resulta imprescindible que tanto la política de cookies como el aviso legal y la política de privacidad estén presentes en las distintas lenguas que se quiera abarcar.

El sexto paso tiene que ver con un análisis exhaustivo de palabras clave convenientemente traducidas que permitan optimizar el posicionamiento SEO, incardinándolo en el conjunto de tendencias de búsqueda características de cada país.

Y por último hemos de considerar las diferentes traducciones externas al sitio web. Expresado con otras palabras, el que la web de una tienda online actúe como escaparate virtual no resta relevancia a cuestiones como ofrecer atención al cliente en varios idiomas, traducir las distintas newsletters publicitarias, traducir la automatización de correos electrónicos…

Por supuesto, estos siete pasos son orientativos. Mi consejo es asegurarse la viabilidad de un Ecommerce multilingüe confiando en un proveedor GILT cualificado, con experiencia en el mercado y con un sólido compromiso con sus clientes.

 

Pedro L. Díez Orzas

Presidente Ejecutivo de Linguaserve

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