La compañía de moda Mango se ha visto envuelta en una polémica como consecuencia de una traducción errónea del español al francés de la denominación “esclava”. Aunque este término es comúnmente aceptado en joyería como un tipo de pulsera, en francés no existe dicha acepción, por lo que la presentación de una colección de joyas denominadas literalmente “style esclave” ha ocasionado una notable controversia entre diversos sectores de la sociedad francesa.