La falta de traductores de lenguas indígenas preocupa cada vez más a las administraciones públicas de buena parte de los países de todo el mundo. Por señalar un ejemplo significativo, durante estos últimos meses se ha vivido en México una situación que muestra hasta qué extremo estas carencias lingüísticas pueden llegar a erosionar un sistema político.

Nayarit es uno de los 31 estados que, junto con México DF, conforman las 32 entidades federativas de este país. El presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos, Guillermo Huicot Rivas, afirmó que en Nayarit persiste la falta de traductores de lenguas indígenas, para realizar procesos y juicios justos a quienes cumplen sentencias en las cárceles locales. Rivas ha subrayado que -es un rezago estatal y nacional la falta de traductores de lenguas indígenas en procesos legales-, por lo que se han tomado acciones para preparar a personas que puedan trabajar en los juicios. Desde su punto de vista existen -deficiencias en los procesos legales, porque no cuentan con un traductor debidamente acreditado, y que por tanto afecta a una adecuada defensa en sus procesos-.

Para este alto cargo es imprescindible establecer un frente común entre instituciones para proteger las lenguas maternas. Sólo de esa manera se acreditará que se preservan las garantías individuales de las etnias que forman parte de dicho territorio. Desde tal punto de vista, el papel que pueden jugar empresas GILT especializadas en la traducción de ese tipo de lenguas resultaría esencial para garantizar las bases democráticas del país.

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