Es habitual hablar del potencial del español como motor del crecimiento económico del país. En la actualidad mueve cerca del 15 por ciento del PIB, engloba un mercado de 400 millones de personas y protagoniza una de las mayores potencias editoriales del mundo. Pero hay otra cara en esta moneda: las grandes empresas son también responsables del crecimiento del español, convirtiéndose en destacadas protagonistas del peso que está alcanzando en todo el mundo.